LA CITA DEL DÍA

La resignación es un suicidio cotidiano.

Honoré de Balzac

ANTOLOGÍA DEL DISPARATE

Me quedo a cuadros al leer esta noticia de El Periódico. Si yo fuera comerciante, no querría otra cosa que tener mi tienda en espacios peatonales como la Calle Delicias o la Calle Alfonso. Más que alegaciones al Plan de movilidad, parece que hayan querido formular su particular plan de inmovilidad. Sus críticas a los carriles bici son incalificables por lo absurdas que son en sí mismas. Por supuesto, tengo muy claro que la mayoría de los comerciantes no comparten la mayoría de estas alegaciones.

Los comerciantes no quieren más peatonalizaciones ni carriles bici ( El Periódico de Aragón – 07/03/2007 )

No quieren más calles peatonales. Tampoco más carriles bici ni más kilómetros de carril bus. Se oponen al actual trazado del tranvía norte-sur entre Valdespartera y Parque Goya II y se niegan a hablar del metro porque consideran que es una cortina de humo que solo puede interpretarse como «mero anuncio electoral». Así lo explicitan los comerciantes de Zaragoza en sus alegaciones al Plan Intermodal de Transporte (PIT), un documento en el que advierten que el Casco Histórico se convertirá en un gueto si se queda sin coches.El secretario general de la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia, Vicente Gracia, tildó ayer de «sangrantes» las restricciones del tráfico rodado al centro contempladas en el documento aprobado por el Ayuntamiento de Zaragoza. Gracia consideró que se ha planificado un sistema de movilidad pensado para las grandes distribuidoras comerciales impulsadas por la DGA en los alrededores del casco urbano en el que se ha dejado de lado al comercio tradicional.

PARKINGS Para permitir el acceso de más coches al centro, los comerciantes han previsto una red de aparcamientos de rotación. Reivindican nuevos párkings en las calles Espartero-Coso (o en su defecto en Tenerías), el paseo Pamplona, Julián Sanza Ibáñez y en la confluencia de Compromiso de Caspe con Miguel Servet. Además, reclaman más zonas azules.

Los comerciantes recordaron que Zaragoza es la ciudad española en la que más se tarda en aparcar y, por ello, proponen también soterrar todos los contenedores del Casco Histórico. El representante de los comerciantes zaragozanos abogó también por aumentar las zonas de carga y descarga en vías como el paseo Independencia.

Asimismo, el portavoz de Ecos consideró que uno de cada cuatro zaragozanos tiene más de 60 años y que, por ello, no tiene mucho sentido incrementar el número de kilómetros de carriles bici de la ciudad. Además, recordó que las personas que van en bicicleta tienen «nula efectividad» para las compras. Sin afectar a la seguridad de los ciclistas, «como mucho, pueden comprar una barra de pan y poco más», dijo Gracia.

Por último, los comerciantes proponen al Ayuntamiento de Zaragoza que no aumente las líneas de autobuses urbanos y que, sin embargo, modifiquen la tipología de los vehículos, sustituyendo los actuales por otros ecológicos, de menor longitud y menor anchura y de dos pisos. «El comercio de proximidad evita desplazamientos innecesarios y reduce las emisiones de CO2», sentenció el presidente de Ecos, José Antonio Pueyo.

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LA TIERRA DE LAS MIL VOCES

Sainkho Namtchilak es una cantante originaria de la República Autónoma Rusa de Tuva, al norte de Mongolia. En este vídeo se pueden apreciar sus particulares condiciones vocales.

UN TRANVÍA LLAMADO DESEO

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Reproduzco este post del blog de Chesús Yuste.

“El tranvía es el transporte del siglo XXI”. Lo dijo un ingeniero, Enrique Cañas, el pasado domingo en Heraldo y lo leo en el blog de Cristina Monge. Por otra parte, me llega un documento del arquitecto argentino Pablo Bullaude titulado “Un tranvía llamado deseo”, que observa con envidia cómo en Europa se ponen en marcha nuevos tranvías (‘trenes livianos’ o ‘lightrail’ como él los llama) como una potente herramienta de planificación de los sistemas urbanos e indiscutible estandarte de la ecología urbana. El tranvía moderno tiene el poder de transformar la vida de los individuos y la sociedad en las ciudades. Usar el transporte público modifica nuestra relación con el ambiente en el que vivimos. Comenzamos a habitar aquellos lugares por los que antes solamente circulábamos. La calle se convierte en lugar de integración cívica y comienzan a aumentar rápidamente los comercios en relación con el espacio urbano. No sólo la disminución del uso del automóvil reduce la contaminación urbana, sino que recupera la calle para el ciudadano. Mientras, el nuevo tranvía no sólo no emite gases, sino que es prácticamente silencioso gracias a su motor eléctrico y a la alta tecnología de rodamiento. El estudio se centra en el ejemplo de Estrasburgo, que ha elevado la calidad de vida de los ciudadanos, ya que el plan de transporte ha permitido repensar la ciudad y rediseñar calles y plazas (creando grandes áreas peatonales, una red de ‘ciclo vías’ o carriles-bici…). Os recomiendo echarle un vistazo a este estudio, que encontraréis en formato pdf pulsando aquí.