VOTA A EVA ALMUNIA COMO MINISTRA DE CULTURA

almunia.jpg 

Me entero gracias al blog de Ángel Hernández, de este ingenioso post en el blog de APUDEPA, en el que se pide el nombramiento de Eva Almunia para el Ministerio de Cultura español, para que de esa manera deje en otras manos su Consejería. Hacerlo peor es imposible por más interés que se ponga en ello. Ahí van las razones de APUDEPA para apoyar este inteligente nombramiento:

El Prado necesita una reforma algo menos “sosa” que la llevada a cabo por Rafael Moneo. Almunia sabrá encontrar la manera de “perforar” el edificio de Villanueva, añadiendo un nivel de contemporaneidad a la incompleta arquitectura neoclásica. Dada la magnitud de la empresa, la intervención la habrá de realizar un arquitecto muy famoso. A poder ser, Le Corbusier.

Los Fondos del Prado son demasiado reales. Es necesario un plan museográfico específico (que debería de encargarse a Gonzalo Borrás) para “virtualizar” el depósito artístico. Almunia posee la capacidad suficiente como para proponer una solución original e imaginativa, más allá de los aburridos límites burocráticos. Así como el Espacio Goya pretende enseñar a comprender “la ausencia de Goya”, el Prado podría convertirse en el mejor lugar del mundo para gozar de la ausencia de los fondos del Louvre.

El Teatro Real pasaría a ser gestionado por la SGAE, de acuerdo con los principios básicos de economía y productividad. Se acabaron las polémicas operísticas en el gran escenario madrileño. Será un maravilloso “espacio” multifuncional y para todas las artes: pase de modelos, presentaciones de libros, disco-móvil, números de circo… El aspecto y la esencia del viejo teatro son demasiado elitistas, por lo que se plantearía una intervención que lo dejara con la platea al aire, conservando su nombre y su espíritu, por supuesto. Podría pensarse incluso en dejar una grúa en vigilia permanente, en un claro guiño metafórico que sólo pueden hacer personas con experiencia en rehabilitación (ya me entienden) de teatros.

La Biblioteca Nacional tiene unos horarios demasiado generosos, que podrían justificar el último robo de documentos. Podría pensarse en introducir los horarios de las bibliotecas de Aragón (en las que Almunia tiene experiencia, o no). Cuanto más cerradas y seguras, mejor. En verano se aprovechará para cambiar anualmente las soleras del edificio. Debería de acabarse con la inercia corporativista (casi fundamentalista) de poner al frente de la institución a un literato o a un experto técnico del ramo. Para promover la fusión multirracial de las diversas corrientes literarias (en el marco de la Alianza de Civilizaciones) se propone para la dirección de la Biblioteca Nacional a Carmen París

.

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía necesita de una política que sepa contextualizar-en-el-presente-estado -acumulado-del-pensamiento-la-obra-producida-por-el -arte-contemporáneo. Se impone la edición de infinitos catálogos analíticos del estado de la cuestión. Sería bueno que Almunia propusiera una dirección compartida para Chus Tudelilla y Concha Lomba.

Se observa que la agitación producida por el Museo Nacional de Cerámica en pleno centro histórico de la ciudad de Valencia produce graves afecciones a la movilidad de la zona. Para mitigar este perverso efecto (y de acuerdo con los criterios de la movilidad sostenible) se nombraría director del Museo Nacional de Cerámica a Miguel Beltrán, poseedor de una cualificación sobradamente contrastada que permitirá aletargar suficientemente el entorno del museo previniendo de raíz las avalanchas de visitantes. Una vez convertidos en “invisitados” los ricos fondos del Museo, se preverá la firma con el Ministerio de la Vivienda y el de Asuntos Sociales de un convenio para su utilización social en el “alicatamiento” de las cocinas de los Minipisos de Protección Oficial, lo que redundará en el acercamiento de la juventud a nuestra rica cerámica histórica.

Dada la improductividad de los entornos de los monumentos nacionales (más propia del antiguo régimen, hay que reconocerlo) Almunia es la persona idónea para proponer la urbanización del espacio en torno de la Alhambra, que se cederá a una empresa sin renunciar a su titularidad. Otra no lo haría. Se ampliará el parador nacional en un hotel de 5 estrellas (para atraer a un turismo de calidad, por supuesto) que se deberá situar en el palacio nazarí. Se convocará un concurso de méritos abierto a la participación de todos los arquitectos que se adjudicará a Pérez Latorre, para que proponga cubrir el patio de los Leones, reinterpretando el proyecto original para situar la sala de convites.

Se suprimen las Orquestas Nacionales, por costosas y elitistas. Se entablarán las conversaciones necesarias con Kamela para que asuma ser el grupo residente del Auditorio Nacional, cuya programación quedaría bajo la dirección de Gabriel Sopeña.

Se propondrá la gestión compartida con Damasco, en claro signo intercultural, de la Mezquita de Córdoba. La mezquita tendrá dos sedes. Una en Córdoba y otra que irá rotando (pero manteniendo-la-unidad-virtual-de-la-colección-real-en-el-seno-del -entendimiento-integrado-del-discurso-museológico-y-del-complejo -espacio-museográfico-contemporáneo) por las capitales de provincia. El Gobierno sirio correría con los costes.

Se seguiría adelante con la ley de protección del patrimonio subacuático anunciada por Molina. Se estrechará la relación entre el patrimonio y el agua. Consecuentemente con todo ello, los fondos del Museo Nacional de Escultura serían depositados bajo las aguas, en el “fondo” del Acuario de la Ciudad de las Ciencias y de las Artes de Valencia, (racionalizando sedes, sobra la de Valladolid, y abaratando costes), en el transcurso de una gala de claro componente conceptual postmoderno (que podría ser retransmitida por la 2 de Televisión Española y por Televisión Española Internacional). El llaut “cardenal” de Rueda se echará al mar con un tesoro que habrán de buscar los chavales en campamentos organizados al efecto por Odissey para fomentar la pedagogía del arte subacuático. Paralelamente Se ordena la navegabilidad de todas las acequias del Reino. Los sillares de los puentes que se interpongan se cederán a la ciudad de Seseña, siempre sin renunciar a su titularidad, para dignificar las nuevas construcciones del Pocero.

Se elaboraría un Plan Arqueológico racional y acorde a las posibilidades económicas de la Nación. De tal forma se aplicarán los llamados “criterios del Cabezo de La Muela”. Se conserva de cada yacimiento un tanto por ciento justo y el resto de espacio se cede a Fomento para ampliar la red de áreas de descanso de las autovías del Estado, en colaboración con la Dirección General de Tráfico. El dinero sobrante se utilizaría para una nueva señalización, diseñada en Barcelona, en que se utilizarían todas las lenguas oficiales del Estado.

El Archivo Histórico Nacional está sumido en la apatía monótona del investigador. Ha de abrirse a la sociedad y proyectar-esa-imagen-del-pasado-en-el-presente-para-el-futuro. Almunia, aunando-tradición-y-modernidad, podría proponer un programa denominado “pizarrización digital del Archivo Histórico Nacional”, recogiendo la pionera experiencia educativa aragonesa consistente en cambiar el soporte de los apuntes de los niños, del papel a la pantalla. A cada investigador le sería entregada una pizarra virtual en que previamente se habría introducido toda la documentación digitalizada. De esta forma se lograrían diversos objetivos: el edificio de depósito de documentos se convertiría en edificio de depósito de pizarras y las toneladas de papel y pergamino antiguo serían entregadas a un vertedero selectivo, contribuyendo a un desarrollo sostenible, sostenido y sostenedor, diríamos más. Si se necesitase una nueva sede para el archivo, Almunia puede dar el do de pecho utilizando los 4 años de una legislatura para buscar un solar por el que, a poder ser, no pase un gaseoducto nacional…

Se abaratarían los gastos corrientes del presupuesto ministerial. Todos los Patronatos Nacionales se reunirían para su constitución y nada más, no fuera a ser que algún Patrono se pusiera a aconsejar. Se implantaría el sofisticadísimo sistema tecnológico ya utilizado en Aragón: la mayoría de miembros de las Comisiones de Patrimonio son sustituidos por respectivos radiocasetes con el mensaje “vo-to-lo-queus-ted-quie-ra-se-ñor-direc-tor-gene-ral” que se acciona a discreción. De este modo se ahorra el Estado millones de euros en dietas, que se invierten en el patrocinio de la gala de los premios Goya.

En el resto de campos no se haría nada. Para no agotar

.

Anuncios

3 comentarios

  1. Qué chula la nueva imagen del blog!!!. Me gusta más que la anterior… Bsos,

  2. Oye, ya que te pones yo voto para que se lleve de secretaria jefa a la que va a leer el pregón de las fiestas del Pilar este año. “La Maña”, vamos un dúo perfecto.
    País!!!

  3. Gracias Cristina. Estoy muy contento con la nueva imagen. La foto es de Val Ferret, junto al Mont Blanc. Iremos cambiandola. Besos

    Completamente de acuerdo entrenomadas. La verdad es que en los últimos 15 años hemos tenido varios casos de pregoneros que nadie entendía qué hacían ahí.
    Besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: