SIC PER SEMPER

LA NOCHE DE LA HERIDA, POR VALENTÍN CAZAÑA

Recupero un poema de 2001 ante la sequía creativa de los últimos días.

Ayer por la noche, el sabor de los porros
me regaló el calmante para tu herida.
El derrame de imágenes que me atacaba
desapareció ya fuera del Crápula.
Las sombras bailaban burlonas a mi alrededor,
y yo necesitaba vomitar sentimientos,
escupir sobre mi rastro
.