OTRO INCUMPLIMIENTO DEL PSOE

Uno de los muchos compromisos que Zapatero y su gobierno incumplieron en la pasada legislatura, sin duda fue la reforma de la legislación penal en relación con el aborto. A pesar de ser incluida en el programa electoral la despenalización, para posibilitar la interrupción voluntaria del embarazo, a través de una ley de plazos, la falta de sensibilidad y consideración que el gobierno del PSOE ha tenido con esta cuestión es flagrante.

Los tres supuestos de despenalización previstos en este momento(violación denunciada, graves taras físicas o psíquicas para el feto, o grave peligro para la salud física o psíquica de la madre), no son sino parches que se pusieron en los años 80, con una sociedad todavía influenciada por valores propios del régimen anterior. Dentro de estos tres casos se pueden producir situaciones como la siguiente: en un embarazo de seis meses se detecta que el feto tiene una grave dolencia cardiaca que con toda seguridad producirá su muerte nada más nacer. Con la actual regulación, al poder interrumpirse solo hasta las primeras 22 semanas, a esta mujer se le condena a un embarazo traumático con un final ya conocido. En algunos casos de este tipo se aplica el supuesto de grave peligro para la salud de la madre, pero eso dependerá del facultativo que se haga cargo del embarazo.

En un país en que la sanidad pública realiza el 3% de las intervenciones, las manifestaciones de portavoces de las clínicas privadas autorizadas, en el sentido de que se sienten acosadas cobran un especial significado. Los casos de clínicas investigadas y clausuradas en los últimos meses han instalado la sensación en parte de la sociedad de que el número de abortos en fetos de seis o siete meses es desproporcionado. Sin embargo, según datos del Ministerio de Sanidad, el 88% de las interrupciones se producen durante los primeros 3 meses de gestación, y sólo el 2% corresponden a embarazos de más de 21 semanas.

Creo que es hora ya de que desde los poderes públicos se reconozca la libertad a las mujeres de tener el control de su maternidad. El estado español es uno de los pocos países europeos donde no se cuenta con una ley de plazos, dándose casos como el de Holanda, que tiene una de las leyes más permisivas y contando con una de las ratios más bajas entre  interrupciones voluntarias y embarazos. Es hora ya de contar con una ley de plazos, que garantice igualmente la atención en la red pública sanitaria.

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