CELEBREMOS EL RECRECIMIENTO DE YESA

Estamos de enhorabuena por la declaración de impacto ambiental positiva del recrecimiento de Yesa. Hay que celebrar que las presiones políticas sobre el Ministerio de Medio Ambiente, finalmente han conseguido su objetivo de que vaya para adelante una de las obras hidráulicas más absurdas y caras en la historia de este país. Tenemos que celebrar que solamente se ha gastado un millón de euros en un informe, al que la CHE no permite que accedan los afectados directos por el embalse.

Es el momento de celebrar que entre el respeto y cuidado a un elemento como el Camino de Santiago, patrimonio de la humanidad declarado por la UNESCO, el Ministerio de Medio Ambiente ha preferido priorizar los intereses económicos del ladrillo, conociendo que hay alternativas incuestionables para una demanda razonable de regadíos, y que además es absolutamente falso que el abastecimiento de agua de la Loteta a Zaragoza dependa del recrecimiento.

Ya podemos brindar, porque ni siquiera el hecho de que el estribo izquierdo de la presa se asiente sobre una zona con graves problemas de estabilidad ha sido óbice para aprobar el impacto ambiental. Ni que la presa se encuentre sobre una falla. La geología no puede ser obstáculo para una obra vendida como imprescindible por el pensamiento único tradicional en materia hidráulica, instalado en determinados partidos políticos y organizaciones sociales.

Podemos estar satisfechos de que el recrecimiento de Yesa, machacará aún más una zona con escasísimo nivel de inversión institucional, fuera de las propias obras de Yesa. Son muchas como vemos las razones para alegrarnos y celebrar que la DIA del recrecimiento haya sido positiva.